Durante gran parte de la Navidad y no creo que sea casualidad, me he visto envuelta en demasiadas discusiones a cerca de los monstruosos regalos de navidad en los q según parte de mi familia y amigos se ecuentran la nintendo ds, la play station, moviles, eccétera. Quisiera matizar, que en este grupo de antitecnologia para la infancia se encuentran una profesora de infantil, una psicologa que trabaja con adolescentes, y el mayor de los enemigos, mi padre, aquel que le encargó a mi abuela mi primera maquinita, traida desde Andorra y actualmente enganchado a internet para seguir completando su ancestral colección de sellos.
He de decir que estoy cansada de intentar echar por tierra algunas ideas caducas e irracionales, hasi que me voy a limitar a poner algunos ejemplos de lo que los niñ@s me han enseñado en estas vacaciones.
1-Volviendo a casa, en la esquina de la escuela me encontré un grupo de niños y niñas de entre 10 y 12 años grabando un cortometraje con un movil. Ya sabeis, decidiendo en equipo, ensayando, repitiendo tomas, todas esas atrocidades que provocan las nuevas tecnologias.
2-Tras seis suspensos en la primera evaluación, Adrian de 12 años está castigado sin ordenador. Para que no pierda el tiempo claro. Lo que pasa es que cuando hacia los deberes y no sabia algo, lo miraba en internet, y ahora, por su bien, lleva a clase tarea sin terminar.
3- A Jaen Pierre el Olentzero, le ha traido la Nintendo DS que a sus seis añitos era lo que más más más quería del mundo. Pero nadie le enseña ni le ayuda a jugar al super Mario. A demás, no le dejan sacar la consola de casa, que digo yo, que entonces para que es portatil el aparatito. Y está muy enfadado, porque no puede jugar en red con sus amigos en el parque.
4- Maria de 10 años no sabe que en internet hay diccionarios y enciclopedias, porque su tio con el que vive, que está todo el día bajandose péliculas, dice que los niños no necesitan ordenadores. Maria lo pasa mal, cuando sus compañeros llevan fotografias bajadas de internet para clase y a ella le obligan a recortar del periódico. Aunque la imagen no sea tan adecuada.
Todo esto, me empieza a parecer una epidemia. No entiendo que mi abuela que nació en 1913 en un caserío sin retrete, usará la lavadora, la vitrocerámica y le encantará ver la televisión, usando los mandos de botones pequeñitos, y los padres y madres de hoy en día, hijos de la televisión y usuarios de computadoras en el trabajo, vean tanto mal en la tecnología.
Lo que no logro entender es ¿a que le tenemos tanto miedo?
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